jueves 6 de agosto de 2009

Alma


Estuve pensando en un regalo para hacerte. No sólo que seamos novios y vayamos a comer y festejar un año más de tu vida. Sorprenderte sabiendo que día es tu cumpleaños. No sólo regalarte lo de siempre. Tampoco despertar a tu lado y sonreirte mientras te felicito. Pensé en hacer algo que te pareciera extraordinario. Sé que no parece un gran detalle, pero aquí estás, en mi blog. Tú, Alma, mi novia, mi amiga y la persona a la que amo. Gracias por todo lo que me has dado. Espero poder seguir siendo la persona con la que quieras estar. Hasta aquí rompes mis reglas, por que al hablar de ti, rompo la regla no escrita de Ecofilia, donde no comento cosas personales por aquí. Te quiero, amor.

domingo 12 de julio de 2009

Silencio




Después de que amainó la lluvia, las personas se miraron unas a otras empapadas. Posteriormente la atención de todos estaba en los ojos del maestro que se mantenía con los ojos cerrados, imperturbable.



Uno de los jóvenes inquietos se sentía raro, era curioso que después de la lluvia sólo había quedado el silencio. Los animales estaban en sus madrigueras, los automóviles y sonidos urbanos estaban demasiado lejos para ser escuchados. Incluso las personas se limitaban a respirar con un ritmo tan calmado que era difícil poder escucharlos.



-Maestro, hablenos del silencio- Preguntó el joven, desafiando el aura del lugar.



Pero esta vez, no sólo el ermitaño, sino el mundo entero permaneció en silencio.