martes, 2 de octubre de 2007

Efecto Crónico

Ella tiene miedo. Al momento lo siente, la ha estado siguiendo durante toda la noche y ha llegado el momento de darse cuenta, que no podrá escapar. Quisiera que fuera un sueño, que todo fuera invento de su imaginación, quisiera creer que en verdad es tan fuerte como para evitarlo, quisiera no estar en suelo. Pero eso ya no importa.

Todo empezó en el cine, cuando estaba junto a su pareja y pudo sentirlo mirándola por sobre su hombro, probablemente la miraba con deseo y se tocaba aprovechando de la oscuridad. Mientras su novio la besaba ella no podía evitar sentir la penetrante presencia del hombre a su espalda, sentía que le perforaba la nuca, sentía como si estuviera respirando en su oído, en pocas palabras: estaba siendo acosada.

En el restaurante la cosa fue mas calmada, ella sabia que las 17 cuadras que separaban el cine de aquel lugar serian suficientes como para detener a su perseguidor. Cenaban calmadamente, tomando del vino mas caro, con los platillos mas lujosos, su novio románticamente besaba sus manos y le hacia declaraciones de amor eterno. Pero otra vez, al apartar la mirada de la mesa, pudo sentirlo, pudo sentir al “masturbador crónico” tocándose mientras la miraba, mientras se imaginaba como seria el violarla, pudo sentir perfectamente como toda esa acción sucedía debajo de alguna mesa lejana; pero al mirar alrededor, no pudo ver nada, sólo su perfecta atmósfera romántica y a su novio que la miraba absorto.

Al final estaba en su casa completamente convencida de que todo había sido un mal rato, su novio la había dejado, pues el tenia un examen importante al día siguiente y no podía quedarse, ella quiso pedírselo, que se quedara, que tal vez estaba asustada, pero al final decidió dejarlo, encender el televisor, prepararse un trago, meterse a la cama y dormir.

¿Qué le había impulsado a salir? Tenia ganas de un cigarrillo y de caminar, pero ahora, ahora todo eso había quedado a 20,000 leguas de distancia. Ahora lo único importante es que ya no podía escapar, ahí estaba, en un callejón sin mejor salida que bardas de tres metros de alto y por otro lado, la salida bloqueada por el masturbador crónico de penetrantes ojos negros, que se tocaba mientras se iba acercando, cada vez mas cerca, paso con paso, mientras ella temblaba de miedo, se tiraba al suelo, sujetaba sus piernas cercanas a su pecho y lloraba. El se acerco, hasta posar su miembro en el cabello de ella…

4 comentarios:

Dream Weaver dijo...

Estoy tan bloqueada para escribir como para comentar... sólo diré: "creepy, creepy, creepy!"
Y por eso ya dejé de fumar, para no querer salir a hacerlo y no toparme con gente así... yeah right ¬_¬
Y quizá te haga caso con lo del cereal a la proximidad...

A rEaL SuCCuBuS dijo...

Creo que un ser así me persigue...

Pero digame usted que es lo que sucede despues??

... yo tngo un final propio

k-zumi dijo...

perturbador.....

saludos~

Pequeña Saltamontes dijo...

Spooky.

No sé... ese tipo de situaciones me provocan reacciones que no sé si me espantan o me gustan.

Quizá ella se siente como yo y quizá por eso salió.

Sí, por algo lo dicen... hay que tener cuidado con lo que uno pide.