sábado, 3 de noviembre de 2007

Niño

Había un niño, infantil, inocente y feliz como los niños. Vivía feliz con sus padres, con su hermano, con su vida. Pasaba el tiempo y el niño seguía siendo niño, pero tenía que crecer. ¿De qué manera debía crecer este niño? Dejando de soñar. Le dijeron los maestros. Tenía que dejar eso de lado, dejar de soñar y comportarse como adulto. El niño se resistió, luchó, forcejeó, lloriqueó, hizo berrinches. Pero todos los otros niños crecían. El no podía seguir así: tenía que dejar de soñar.

Le dijo adiós a los juguetes, adiós a los juegos, adiós a las sirenas, los magos, los genios, los caballeros y los dragones, adiós a los otros mundos, a los extraterrestres, a sus padres, a su hermano, a los amigos, le dijo adiós a todo aquello que quedaba de sus sueños y se hizo hombre.

El hombre creció, aprendió a trabajar y a ganarse la vida, aprendió a luchar y a tomar responsabilidades. El hombre aprendió a ser hombre. Luego de esto se enamoró de una gitana. De una mujer que seguía siendo niña. Ella le pidió ver sus sueños; pero él se negaba a que se acercara al tema. Le decía que estaba ocupado, que en ese momento no era debido. Que los sueños son personales y que los sueños, eran sueños nada más. Ella estaba triste, pues no le mostraba sus sueños. Pero él ya no podía soñar. Pasó el tiempo y ella se alejó. Fue entonces que el hombre soñó. Soñó que estaban cerca, soñó que la tenía, soñó que eran niños y compartían las calurosas tardes del verano. Soñó que se besaban y caminaban juntos de la mano. Soñó que ella le pertenecía. Soñó…

Cuando despertó, el niño se dio cuenta que no quería ser hombre.

3 comentarios:

A rEaL SuCCuBuS dijo...

Nunca nadie por muy poderoso que sea o la enorme trascendencia que tenga en ti, te puede quitar tus sueños, dejar de soñar es dejar de vivir, pues sin un sueño que perseguir la vida no tiene sentido.

k-zumi dijo...

sorprendente..... lindo relato... me recordo a mi un poco....

saludos~

Pequeña Saltamontes dijo...

Dejar de soñar.

Muchas veces me he dicho que es lo que tengo que hacer para finalmente crecer.

Para madurar.

Tal vez un día yo también despierte y me de cuenta de que no quiero ser adulta.