Hoy no queremos trabajar. No se debe a nuestros sueldos, la paga es mala pero tenemos todo lo que necesitamos, un techo, comida y una familia que nos quiere a pesar de no tener un rolex en el brazo o un rolls Royce en la cochera. Las horas laborales son las adecuadas, dignifican nuestro esfuerzo y sabemos que somos el motor que impulsa al país. Tenemos las prestaciones necesarias, un seguro médico que nos cuida a nosotros y nuestros hijos, gracias a los créditos la mayoría hemos podido comprar una pequeña casita que nos permita dejar de pagar renta y ser dueños de nuestro patrimonio. El ambiente de trabajo es muy agradable, tengo más amigos dentro de mi sección que los que tuve incluso en la escuela, tenemos un equipo de futbol en la empresa y las convivencias de esparcimiento que hacen cada tres meses terminan siendo las mejores parrilladas y días de campo. La huelga no es debido a nuestros superiores, tampoco a la crisis, no se trata de buscar un beneficio, no es que seamos unos huevones como ustedes nos han pintado. Lo que pasa es que a Rodríguez se le ocurrió preguntarse que sentido tiene la vida y nos hemos dado cuenta que nuestras almas no están listas para seguir trabajando sin encontrar la respuesta adecuada a esta incógnita. Esperemos encontrar esta respuesta a la brevedad. Por su comprensión, gracias.
jueves, 21 de enero de 2010
No es lo mismo... que 20 años después
Por fin después de que toda la vida he estado huyendo de este momento decido tomar el riesgo. Voy a la taquilla y compró un boleto “paseo del terror”. Recuerdo perfectamente que cuando tenía 10 años quise subirme a esta atracción. Venía con mis primos, todos mayores y por lo mismo apáticos, nadie quería subirse conmigo y me mandaron a comprar el boleto solo. Subí con un niño extraño, que por cierto olía muy mal y apenas el carrito se acercó a la puerta de la casa del terror yo salí de un solo brinco, ganándome una reputación como el chico más asustadizo de la familia. Pero esta vez es diferente quiero superar mi miedo.
Me acerco al cochecito, tal vez me vea ridículo, ya no soy un niño y voy a subir solo, pero tengo que hacerlo. La indiferencia de la señora que recibe los boletos y del tipo que acciona el mecanismo que pone en marcha el carrito me hace sentir más tranquilo. Ya arriba del juego es como si estuviera otra vez en mi niñez, incluso me parece ver a mis primos detrás de la fila que espera para subirse al juego, pero es sólo mi imaginación. Cuando ya estoy bien acomodado el carrito se pone en marcha y pasa la primera puerta.
El pasillo está oscuro y yo sostengo fuertemente la barra del carro, puedo ver unas pinturas en la pared de fantasmas mal dibujados en colores fosforescentes. Estoy esperando de que de un momento a otro aparezca algo macabro del techo o de una pared, pero el carrito se limita a dar vuelta y del otro lado de la pared hay un muñeco mal hecho que cuelga de cabeza y exhibe unas manchas de pintura falsa, el mayor miedo que me causa es el que pueda golpearme en la cabeza al pasar cerca de él. Detrás de él la puerta que me deja salir al exterior del edificio. Este tramo es por donde muchos exhiben cara de terror, pero yo me muestro con una orgullosa seriedad, he pasado la primera prueba, sólo son unos segundos los que permanezco afuera antes de volver a entrar.
El camino ahora se convierte en una pendiente en la que el carrito va subiendo, ahora sí está completamente oscuro, en verdad me da miedo que no haya ni una pequeña luz, me preparo para cualquier susto fuerte, quiero cerrar los ojos pero no puedo permitírmelo, tengo que ser valiente, por lo que sostengo la barra con más fuerza preparado para lo que aparezca. Entonces veo en la parte superior de la rampa un diablo que sale de un ataúd, además de que me parece algo sin sentido (¿acaso sería un diablo viviente?) la mascara que tiene es parecida a la de ese luchador de la AAA que, créanme se ve entretenida pero para nada diabólica. Después el carro se abalanza a mayor velocidad, pasa junto a una figura de una mujer desnuda de cabello largo, se ve de lejos y se parece a los cabellos de la chica del aro, en verdad me causa un terror que no puedo evitar pero al no poder apartarle la mirada apenas y si noto al tipo que brinca de improvisto en su silla eléctrica del lado contrario del carrito. Creo que lo peor ya pasó, aunque de repente siento una telaraña falsa en medio de mi cabello que hace recorrer un escalofrío por mi espalda.
Estoy seguro que ya es el final del trayecto cuando pasó la puerta, pero entonces me doy cuenta que falta una pendiente en vertical, totalmente oscura. Espero un susto, un monstruo o un vampiro que salga de la nada. De nuevo tengo miedo de que aparezca arriba de mí y pueda golpearme directamente en la cabeza, pero el miedo no es a hacerme daño, es que en verdad me daría miedo tocarlo. El carro baja a gran velocidad y mientras espero un susto siento algo duro que me golpea la cabeza, tengo ganas de gritar y mi cuerpo da un ligero brinco, pero la puerta final ya está aquí afuera, sólo tengo que ser fuerte unos segundos más. Salí, he triunfado. Ya no podrán burlarse más de mí, ni mis primos, ni la familia, ni nadie.
Ahora sabía que podía hacerlo todo, poco a poco he ido superando mis miedos de la infancia, he disfrutado del cine y la literatura de terror, he aplastado a las arañas de las que antes corría y aprendido a andar a oscuras a pesar de sentir que algo acecha entre las sombras. Poco a poco he ido logrando lo que me he propuesto, soy un hombre nuevo. Estaba justamente pensando todo esto, disfrutando de mi victoria mientras bajaba del carrito y me dirigía a las escaleras de salida. Justo en ese momento alguien grita mi nombre.
— Alfonso —Me dice mi primo Ramiro, quien al parecer trae a sus dos hijos a la feria— Tan grandote y subiéndote a esos juegos… Te hace falta madurar primo, ja ja ja.
miércoles, 20 de enero de 2010
Experimento
Por un momento olvida quien eres, toda tu vida. Deja a un lado tus valores, prejuicios y moral. En este instante no eres más que un recipiente vacío. Entonces tomaremos la vida de otra persona y entrarás en ella. Te calzaras los zapatos ajenos. Pero esa persona no puede ser alguien cualquiera. De nada serviría este experimento si te diéramos un perfil que nada tiene que ver contigo. Sería inútil que si tú eres un brasileño, amante del futbol, de sangre caliente y sabes bailar samba te diéramos a elegir pensar en ser una jovencita de Corea del norte, si nunca en toda tu vida ha importado Corea del norte, más que para pasar algún examen de geografía.
Lo interesante sería que pensáramos en alguien que tome un contraste contigo, hasta este momento sé que hablas español, que tienes acceso al internet, probablemente tienes correo en Hotmail, usas google, así como por lo menos conoces que son los blogs (si no, no estarías aquí). Lo más probable es que seas latinoamericano, tal vez mexicano, ya que generalmente las personas que entran a este blog son mexicanas. Además tienes tu pasado particular, tu infancia, tus golpes y moretones, cicatrices que marcan tu cuerpo. Seguro tienes recuerdos agradables, hermosos con tu familia, con tus amigos, con tus parejas. Pero también viviste momentos de tristeza, de dolor y sufrimiento, la muerte de un ser querido, la vergüenza, el descubrimiento de que no todo el mundo es tan bueno como creías. Busca en tu vida, algo que te marco, busca a esa persona que no quieres recordar, esa persona que te hice sufrir, sabes que te molestaba, su actitud no corresponde con lo que tú crees, probablemente sus valores y sus creencias son radicalmente diferentes a las tuyas. Ahora atrévete a imaginarte, que tú te vas a convertir en ella.
¿Qué siente esa persona? ¿Cuáles es su mayor sueño? ¿Qué hace al despertar y que reza antes de dormir? ¿Cómo es su relación con su familia? ¿A quién es la persona que más quiere? ¿Cuál fue el momento más vergonzoso de su vida? ¿A qué le tiene miedo? ¿Cuál es su sabor favorito de helado? ¿Le gustan los días lluviosos o prefiere el sol inundando el cielo? ¿Hace orgullosos a sus padres? ¿Pertenece a un grupo de amigos? ¿A qué religión pertenece? ¿Cuál es su libro favorito? ¿Qué es lo que más le importa en el mundo? ¿Cuál es su razón para vivir y morir defendiéndola?
Cuando en verdad logres responder estas preguntas. Respirar, escuchar, oler, pensar y caminar como esa persona, sólo bajo esas circunstancias, reflexiona por que no te agradaba, busca en sus razones para haber sido así contigo ¿Por qué te trato mal? ¿Por qué no lograron llevarse bien? Lo que te pido no es que lo justifiques, tampoco que simpatices con esa persona. Sólo quiero que logres entenderla, de eso se trata la vida. No tienes que agradar a todos, no tienen que gustarte todos. Pero debes saber que todos somos seres humanos, que tenemos más similitudes que diferencias y que a pesar de cuanto puedas estar en el lado contrario de una persona, siempre habrá un poco de razón en la forma de ser de ella, tal vez la misma razón que en tu forma de ser. No discrimines, no juzgues, ni condenes, por que recuerda que tú estás del otro lado y el orden de los factores no altera el producto.
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Elucubración o simple verborrea
martes, 19 de enero de 2010
SPAM
Estaba revisando el buzón que se veía rebosante de correspondencia. Cómo siempre tome los recibos de luz y agua, así como los estados de cuenta de mis tarjetas bancarias. Se podría decir que es lo urgente. Separé la cantidad de dinero que necesitaría para atender esos asuntos. Esa es la parte seria de la labor. Después continuamos con la revista de selecciones que llega cada mes. En la portada, la historia del terremoto y las vidas que cobró en Haití, secretos para bajar de peso y como siempre sus partes cómicas, anécdotas y chistes, por los cuales hurgo toda la revista para comenzar a leerlos y dejar los artículos para los momentos en que realmente no tenga nada más que hacer. El resto de la correspondencia lo dejo por un lado. Lo veré después, si… después.
Pasa el día, ya saben hacer la comida, sentarme a la mesa, ver televisión mientras disfruto de un delicioso espagueti con albóndigas. En la tele está la discusión del otro día, los homosexuales y el matrimonio, los homosexuales y la adopción, el idiota de esteban arce… Luego con lo del huracán no sé quien fue cortina de humo para quien. Pero bueno, por lo menos es más interesante que esos programas de revistas del corazón. Nunca he soportado a Pati Chapoy ni su “labor periodística”. Me aburro lo suficiente de la televisión como para pensar en revisar el resto de la correspondencia, pero no tanto como para hacerlo. A fin de cuentas la discusión entre la estúpida sexóloga y el periodista homofóbico y prepotente no era tan interesante. Por lo que chequé un par de folletos, publicidad barata. Nada interesante.
Después fui al estudio, estaba trabajando con unas mezclas experimentales. Ya sabes la música experimental está de moda y todos creen que es lo máximo. En lo personal hacer sonar un montón de fierros por ahí, voces raras y meter sonidos de juguetes, alarmas y otras cosas desesperantes me parece demasiado simplón como para ser considerado Música. Pero bueno, en el antro quieren que haga más remixes así. La chamba es la chamba, sobretodo cuando de ella depende la papa. Y claro, pensar en papa, me dio ganas de tomar unas Sabritas de la alacena.
Otra vez pasar por la mesa del comedor, sentía como que el resto del correo me miraba con resentimiento, “eaaa, no somos lo suficientemente buenos para ti, ¿verdad?” “pinche puto”, Yo me hice oídos sordos, mientras tomaba una bolsa de papas fritas de la alacena y cuando volví a pasar después de haber sacado un refresco del refrigerador. Ya en el estudio no volví a pensar en ella, con tanto ruido, combinaciones de luces y humo de cigarrillo, no había más tiempo para pensar. Ahí pasé toda la tarde.
Ya por la noche, me senté otra vez a la mesa. Encendí la laptop y estaba hablando con unos contactos pendientes acerca de unos negocios pendientes, arreglos musicales, un par de bandas que querían que les ayudara en la producción de su disco y claro, siempre hay alguno que otro que dice ser tu fan y quiere decirte lo mucho que te admira, lo cual repudio, sobretodo cuando son hombres. Ábreme, No estés chingando, no ves que estoy checando mi email. Ya culero, me tienes esperándote toda la tarde, No estés jodiendo, necesito buscar unas pistas nuevas. Te voy a partir tu madre si no me revisas de una buena vez, Está bueno, está bueno, ya para que no estés jodiendo. ¿Abrí el sobre y sabes que había dentro?
Un premio de esos que envían a todos los que nos suscribimos a un concurso fantasma...
Con sus reglas:
1. Mencionar y enlazar a quien lo concedió.
2. Explicar de qué se trata el premio.
3. Elegir y enlazar cinco blogs para continuar el premio.
4. Anotar las reglas.
5. El diseño y las reglas son inalterables.
2. Explicar de qué se trata el premio.
3. Elegir y enlazar cinco blogs para continuar el premio.
4. Anotar las reglas.
5. El diseño y las reglas son inalterables.
Revisé el remitente, pensando que se trataba de otra publicidad basura, SPAM. ¿Pequeña Saltamontes? ¡Que rayos es eso! "Para ti, que me has hecho ver en tu forma especial de ser otro camino, te envió este premio, para aquellos blogs que nos invitan a la fantasía, ya sea por su temática y/o diseño"
Sí... claro, me dedico a hacer canciones para junkies, rara vez uno de ellos recuerda lo que hizo, mis composiciones originales están condenadas al fracaso y creo que nunca saldré de ese estigma. Y esta persona o cosa o lo que sea cree que soy especial, que vivo en un mundo de Fantasía...
Nada mejor que ganarte un premio, de esos que son en base cadena, donde una persona se lo envía a 5, esa a otros 5, bajo la excusa de que son especiales, mágicos, maravillosos. Que te hacen vivir la fantasía. Entonces esperan que yo mande copias de este mismo "premio" a otras 5 personas, sobretodo siguiendo sus bases.
Si claro, como si yo conociera a otras 5 personas mágicas y maravillosas... Si todas las personas que conocía desaparecieron de estos lugares. Si acaso podría pensar en Sybille y sus problemas mentales, en Amanecer, su alma de niña con tantos admiradores, al gran señor indigente que a veces visito en el parque. Claro, sólo en ellos podría pensar. Pero no creo que esto les importe más que a mí.
Tomé la hoja de maquina con el "premio" impreso, lo hice bolita y lo tiré al cesto de basura. Tengo demasiado trabajo, demasiadas ocupaciones, como para andar perdiendo el tiempo en pendejadas. Como si yo pudiera soñar con la fantasía. Lo único que quiero es que pegue mi música.
Por si alguien no entendió, Pequeña saltamontes me dio este premio y se lo agradezco en mi forma especial. A las únicas 3 personas a quienes puedo darles un premio son a Amanecer, a Sybille, por la cercanía que tengo con ellas y al Indigente Iletrado, por la admiración que le tengo. Quisiera nominar a otras personas, pero la blogosfera ha ido desapareciendo poco a poco y las personas que me gustaría que escribieran no lo hacen, a pesar de que se los suplico en la vida real. Pero bueno. Pequeña Saltamontes, gracias por acordarte de mí.
lunes, 18 de enero de 2010
Fobias
Que curioso es lo de Marcos, era el chavo más agradable de la escuela. Le gusta el futból y era el que siempre metía más goles, era de los más altos del salón y les gustaba a las niñas. Sacaba buenas calificaciones, siempre estaba en el cuadro de honor y las maestras hasta lo querían. A mí me caía bien, como a toda la bola. Lástima que fuera puto.
Mi papá me lo explicó, Marcos es puto por que tiene dos papás. Por eso ya no jugamos con él, no quieren que nos vaya a contagiar.
sábado, 16 de enero de 2010
Aroma
Siempre he creído que soy una persona que no necesita saber donde está el promedio, estoy demasiado arriba como para preocuparme por ello. He logrado lo que he querido, tengo un doctorado en física, soy altamente reconocido en el país, gano más dinero del que mi mujer quisiera gastar, mis hijos no sólo heredaron mi inteligencia, sino que ya son autosuficientes sin siquiera haber terminado la carrera. Tal vez no tenga la fortuna de Bill Gates, pero les aseguro que mi CI es un par de decenas más alto.
Claro, ahora los que son psicólogos o los que ven muchos programas policíacos dirán que lo hice por mi complejo de superioridad, que necesitaba probarme que soy mejor que todos los demás. Siendo honestos lo hice por que estaba aburrido. La vida no ofrece grandes sorpresas a quienes lo tenemos todo. Por eso se inventaron las drogas, las luces fuertes, los autos deportivos y todas esos adornos que se hacen con oro. Es para que los ricos tengan algo con que entretenerse. Yo no soy rico, pero vamos, estaba harto de la rutina. Aunque, la vida siempre trae nuevas cosas.
Ella estaba vestida con el uniforme escolar, Gloria me dijo que se llamaba. Estaba nerviosa, pude sentir el sudor en la palma de su mano mientras me saludaba. Sus ojos eran demasiado expresivos y reflejaban su evidente nerviosismo, tenía las mejillas levemente ruborizadas, pero mantenía su barbilla elegantemente levantada, mientras su fina nariz paradójicamente respiraba de forma tranquila. Pero es que toda ella era una paradoja.
Cuando me invitaron a dar una conferencia a la preparatoria oficial sabía que no era una buena idea. Los jóvenes de ahora no quieren saber de física, no les importan las leyes que rigen la naturaleza, no quieren saber como funcionan las cosas. Todo se trata de comprar, de consumir, de ponerse ebrios, de tener con que y poder hacerlo. Todo es placer a corto plazo, libertinaje y nada de responsabilidades. Entonces va a venir el renombrado Doctor Sarabia y les va a hablar de la materia más aburrida y que además 3 de cada 4 alumnos reprueba, era obvio que era una empresa que no valía la pena realizar y que si no hubiera sido por el estúpido de Jiménez, director de la preparatoria y antiguo compañero de licenciatura no hubiera tenido que realizar.
Y ahí estaba la paradójica Gloria, esperándome al terminar la charla. Parecía tan inocente como cualquier chica de quince años. Me excitaba ver como su cuerpo sudaba al mirarme, como sus ojos se emocionaban por tenerme frente a ella y escuchar la forma en que me admiraba. ¿Cómo una adolescente (atractiva) de una preparatoria pública podría interesarse por la física? Eso simplemente no pasa. La cosa no pasó a más, le ofrecí mi autógrafo, intercambiamos un par de frases, el director llegó por mí para llevarme a desayunar y ni siquiera tuve la oportunidad de invitarla a mi laboratorio. Será para la próxima.
A decir verdad no fue como suele suceder. Conoces a una persona, la piensas por el resto de la vida, se convierte en tu obsesión, lo primero en las mañanas y lo último antes de dormir. Entonces lo piensas tanto que hay un momento en que te das cuenta en que nunca será para ti, que en verdad no te quiere, que la única forma de tenerla será matándola. A mí no me importaba tanto Gloria, al momento pensé que era linda, que era rara y que quería tener sexo con ella. Para después del desayuno lo había olvidado. Es cierto que me había impresionado, pero tenía muchas ocupaciones diarias como para seguir preocupado por eso.
En pocos días tenía el congreso en la ciudad de Monterrey, estuve preparando mi material toda la tarde. Mi mujer había salido a hacer las compras, mis hijos haciendo cosas de jóvenes, la verdad no importaba, todos sabían que necesitaba la casa a solas para trabajar. Eran cerca de las cuatro cuando decidí tomar un descanso en la terraza de la playa. Estaba tomando un vaso de vino tinto y disfrutando de uno de mis cigarros cuando la vi. Iba corriendo por la orilla de la playa en solitario, con un pequeño short deportivo, una blusa blanca que resaltaba sus juveniles y nada despreciables formas, llevaba audífonos y parecía absorta en su carrera. En ese momento me di cuenta que tenía que hacer algo: O me la cojo o la mato, pero algo hay que hacer.
Discretamente corrí detrás de ella, esperando que no resultara demasiado extraño que un doctor respetado y en mi edad corriera tras una jovencita. Pero bueno, la toqué en el hombro y ella se sobresaltó, por un momento hizo un gesto como de querer golpearme, pero me reconoció.
— Me sacó un susto de muerte. Mire que venir a encontrarlo aquí.
— Lo siento, no era mi intención, sólo que te vi pasar por aquí y quería saludarte, pero vaya que estás en buena forma, me costó trabajo alcanzarte.
— No se preocupe Doctor Sarabia, al contrario, es un gusto saludarlo. Aunque, ¿qué está haciendo usted por aquí? Yo suelo venir por aquí por que suele estar muy solo, muy tranquilo.
— Ah, es que precisamente vivo en esa casa, aquella terraza. Estaba descansando un poco después de preparar los últimos detalles para el congreso de física en la ciudad de Monterrey. En eso te vi pasar y quise saludarte, no todos los días uno conoce a una chica tan joven que le entusiasme la física.
— Gracias por el halago, pero no creo ser tan especial. Rayos, me hubiera gustado ir al congreso, por más que intenté juntar suficientes chavos para un camión de parte de la preparatoria no se pudo. Si por lo menos hubiera sido en un puerto en lugar de Monterrey. Pero ni modo.
Fatum. El mismo Fatum que maldijo a Edipo. Venía por mí, me servía la tentación en bandeja de plata y sabía que no podía negarme. Lo pensé sólo un segundo. En cualquier otra circunstancia eso se hubiera visto mal, pero yo era el Doctor Sarabia, extrañamente la palabra doctor viene acompañada con los prejuicios adecuados, como si cualquiera que consigue el grado fuera una especie de santo. Un iluminado que puede ver la realidad del mundo. Cuando la verdad es que lo doctor no quita lo pendejo. De cualquier manera la invitación me salió tan natural.
— Si quieres puedes ir con nosotros, yo y el profesor Sánchez iremos en un coche particular, llevaremos a Carlos que es un estudiante de 6to. Semestre, así que bien podrías ir. Si gustas.
—Tengo que pedirle permiso a mis papás— dijo, con una sonrisa pícara en los labios— pero sí me gustaría ir con usted— Creo que me voy a ir al infierno.
viernes, 15 de enero de 2010
Don Perdedor
Rayos, aquí viene el baboso de Enrique a hacerse el gracioso. En verdad hay personas que no logran entender la realidad. Parece que conociera todas las reglas no escritas para hacer sentir incomoda a una mujer, además de que es muy feo. Veamos… En primera, su cabello es un desastre, no sólo pareciera que nunca se peina, sino que lo tiene descuidado y grasoso, ni quien quiera tocarlo, tenerlo cerca si quiera. Su ropa, es como si su madre todavía se la escogiera. Es ropa de niño, tal vez de ñoño, vamos que se parece al primo del príncipe del rap. Además de eso no se afeita la barba, no bien, siempre tiene un poco de barba en ciertos lugares inconvenientemente estratégicos, nada peor que besar a un chico que no sabe quitarse el bigote.
Pero eso no es todo, juega videojuegos, cree saber mucho de la licenciatura, cree que cuestionarse de todo en la vida es interesante, aún si se trata de por qué los palillos son de madera o por qué el sol sale por el este. Cree que es gracioso, hace chistes malos donde siempre ríe solo. Cree que por ser parte del equipo de football (como aguador) es cool. Nunca, nunca para de hablar, siempre tiene algún tema que a nadie más le interesa para ser el centro de la conversación. Por dios que es desesperante. Pero claro, es especialista en hacer sentir culpable a la gente. Camina como animal herido, con la joroba bien pronunciada, con cara de tonto y su ropa de niño, es como si llegara a postrarse frente a todos nosotros a decirnos “estoy indefenso, no valgo la pena, no me hagan nada”. Tanto así que ya ni es divertido burlarse de él.
Me lleva, ya me vio, viene para acá, seguro me va a decir una idiotez típica de él y como siempre tengo que fingir que es interesante, inventar una excusa para salir corriendo lejos de él, sin que se sienta demasiado ofendido. Pero bueno, quien sabe, tal vez debajo de toda esa capa de inseguridad… Ya viene
— Hola, Érica, me preguntaba si podría invitarte a la disco del jueves, podría ir por ti a tu casa y pasárnosla bien, ¿que dices?
— Ay, Enrique, tú y tus ocurrencias, eres muy gracioso, ¿sabes? Disculpa que no me quede más contigo, pero tengo que ir a buscar al maestro Arredondo para entregarle el ensayo final, nos vemos.
Esa Érica está bien buena, habrá notado ¿qué le estaba viendo las tetas? Está vez no se pudo, mendigo maestro Arredondo, pero para la próxima segurito cae. Entonces sí la voy a tener en mi casita y ni quien la pueda salvar. Va a ser como en mis hentai donde ellas no paran de gritar de placer… Tal vez a Érica le guste el hentai, le preguntaré la próxima vez. Ohhh, ahí viene Rubí, haber, a enderezar la pose, espero esté bien mi cabello, mi aliento… no hay tiempo hay que decirle algo ingenioso antes de que se me escape.
— ¡Oye Rubí! ¿Sabías que el oso panda está en peligro de extinción? Lo dijo Jack Black en la tele…
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