sábado, 18 de agosto de 2007

Conversación

Hola, Hola, ¿Cómo has estado? Bien ¿En serio? ¿a eso le llamas estar bien? ¿A que te refieres? Bueno digo, ya no eres lo que eras, Todavía no te entiendo, ¿A poco consideras estar bien, como estas ahora? digo, ya estas gordo, te estas quedando calvo y se te están marcando unas ojeras permanentes que pareces mapache, Pues si, pero tengo una familia que me ama, ¡Vamos! tu hijo esta contigo solo porque necesita dinero, y tu mujer... tu bien sabes que tiene un amante y tu solo te haces el ingenuo porque aun comparte la cama contigo, Bueno si pero aún somos muy unidos y al menos ellos están bien, ¿Unidos? A él solo lo ves a la hora de la comida, y a ella algunas noches en que se digna a dormir contigo, además como van a estar bien; tú sabes que tu hijo se droga y que cuando lo hace cae en excesos... como el sexo... además... ¿recuerdas cuando lo encontraste con un chico y una chica? ¿recuerdas lo que hacían? y tu mujer... vamos hasta tu sabes que ella tiene sífilis, ha pasado por gonorrea y chancro y ¿todo porque? porque se comporta como toda una ninfómana, Bueno y aunque todo eso es cierto ¿quién eres tú para venir a decírmelo a la cara? Yo por lo menos sé quien no soy, yo no soy quien hizo que la compañía en la que trabajaba se fuera poco a poco a la quiebra ¿y todo porque? porque no podías parar de follar con tu secretaría. todo empezó por eso, te dejaste llevar por unas lindas curvas, que además de drenarte a ti, también drenó a tu compañía, en pocas palabras te hizo bien pendejo. de ahí tu mujer perdió el respeto hacia ti, ella también se enteró y por venganza se fue con ellos. a tu hijo lo descuidaste... ¿cuándo fue la ultima vez que hablaste con él? la verdad yo tampoco lo recuerdo... y tu persona, la descuidaste más que a todo lo demás, si engordaste y te estas quedando calvo no es más que las consecuencias de tu vida desenfrenada, empezaste a tomar, y olvidaste el comer y el dormir ¿recuerdas que despertabas y tomabas un trago de vodka solo para volver a dormir? ¿cuántas botellas tomabas diario? ¿cinco? ¿diez? ¿quince? claro, eso sin contar las cervezas, Carajo señor perfecto, déjame en paz, siempre que habló contigo es la misma cantaleta ¡vamos! hasta te pareces a mi mujer, Pero bien que siempre regresas, vales tan poco que necesitas que yo te humille, ¡Chíngate! me largo, puedes ir y chingar a tu reverenda madre.

Y el hombre se aleja de su espejo gritando maldiciones.

1 comentario:

Pequeña Saltamontes dijo...

Se me antojó hacer eso.

Tal vez un día.