sábado, 18 de agosto de 2007

Que bonita está la ciudad

Que bella es la ciudad, adornada por cadáveres mutilados, mi cigarrillo encendido proyecta el humo hacia mi cuerpo destrozado, mi mujer está a pocos pasos, lástima que ya no respire.

¿Quién tiene la culpa? ¿Los terroristas? ¿Mi gobierno? ¿Yo mismo? La verdad, eso no importa, sólo queda fumarme lo que me queda de vida y ver como se proyecta todo al vacío.

¿Si me volviera a enamorar? Lo pensaría si todavía tuviera piernas y quedaran mujeres decentes en esta bonita ciudad. Lo pensaría, si tuviera tripas.

1 comentario:

Pequeña Saltamontes dijo...

Cuando estás vacío, no puedes pensar en muchas cosas.

Eso tendría yo, más que saberlo, entenderlo y aceptarlo.