sábado, 18 de agosto de 2007

Sangre

Tres de la madrugada veinte minutos y tres segundos.

Sólo puedo escuchar las lágrimas correr, el pequeño silbido de la perforación y saber que todo terminará cuando ellos lleguen.

3:18 hrs.

Estás en brazos de él, mi mente se queda en silencio. Sólo…

3:17 hrs.

Por fin bajo de mi vehiculo, te distingo en el pórtico de tu hogar, con una silueta algo familiar.

3:05 hrs.

Sé que estás en la puerta, conozco perfectamente tus noches de vigilia… Lo pienso dos veces antes de que el alcohol pueda tomar mi decisión. Y, se siente tan fría.

2:48 hrs.

Después de terminar el acto sexual ella está dormida, perfecto momento para escabullirme, subo a mi auto y piso a fondo, sin necesidad ni siquiera de pensar en el camino.

2:17 hrs.

Hace las mismas expresiones que tú, tiene las mismas facciones que tú, huele igual a ti, sabe como tú, incluso sus gemidos son idénticos, no podré aguantar más este tormento.

1:36 hrs.

La mesera regresa, me recuerda un poco a ti, me invita a su casa, posa su mano en mi trasero, mientras salimos del bar y se sube a mi auto.

1:00 hrs.

El alcohol se me sube a la cabeza, estoy decidido en ir a buscarte, después de todo llevo toda la noche pensando en ti, recordando tu olor, tu figura, tus senos y sobretodo el sabor de tu boca.

00:37 hrs.

Se me acerca nuevamente la mesera, de manera un tanto falsa tira mi bebida sobre mí, ofrece mostrarme donde está el baño para ir a limpiarme, en el sanitario me lleva a uno de los cubículos, levanta su falda y me deja probarla.

22:54 hrs.

Nos sentamos a la mesa, saco una ronda cigarrillos, puedo notar que la mesera –bastante atractiva- me habla con una octava de tono más amable que a todos los demás. Pedimos las bebidas mientras me sumerjo en mi espiral.

22:26 hrs.

Después de estar tratando de convencerme por más de veinte minutos corro a ducharme, tomar ropa decente, fumar un cigarrillo, comer una pieza de pan y estar en el auto listo para buscar un poco de acción.

21:49 hrs.

Llegan mis amigos, me dicen que salga, que por favor no siga en lo mismo, que no puedo estar así. Tendrán que esperar a que salga de mi espiral antes de poder escucharlos.

14:58 hrs.

Acabo de despertar, froto mis ojos a causa de las lágrimas que quedaron atrapadas ahí. Enciendo un cigarrillo sin levantarme de la cama, mientras me sirvo un poco de whisky.

5:00 hrs.

Te escribo un último fragmento de poema que envío a tu celular, llamo un par de segundos mas tarde “apagado o fuera del área de servicio”. Mi pistola me mira fijamente desde su escritorio.

4:59 hrs.

Pensando en ti, decido que tengo que decirte de alguna manera como me siento.

4:23 hrs.

No lo tolero más, mi estomago no resiste y decide tirar todo lo que contenía en mi cesto de la basura. Me limpió con el dorso de la mano y vuelvo a recostarme.

4:07 hrs.

Estoy completamente mareado, la cama gira de forma frenética y no puedo parar las lágrimas.

3:39 hrs.

Por fin entiendo que es lo que quisiste decirme, entiendo todo lo que significa, por fin el golpe me alcanza, golpea directamente mi estomago, mi equilibrio, mi dignidad y mis ilusiones.

3:17 hrs.

Me confiesas todo, me dices que no volverás, que no vuelva a buscarte, que no te siga insistiendo, que te deje de querer. Mi corazón se rompe un poco más. Sólo un poco más.

1 comentario:

Pequeña Saltamontes dijo...

Espiral...

Me gustaba más como título.